Lucir un aspecto impecable y profesional en todo momento durante una reunión, un congreso o cualquier tipo de evento de negocios es fundamental.

De hecho, esta arraigada creencia fue la que nos empujó a ofrecer un producto como Corbarella a nuestros clientes.

Con un producto como el nuestro se pueden evitar en todo momento las desagradables manchas que fácilmente pueden caer sobre una corbata durante una comida o un aperitivo, evitando así los problemas de imagen que se podrían derivar de ella.

Sin embargo, muchos se preguntarán por qué es tan importante.

¿No es una mancha algo inconsecuente que no tendrá demasiado peso en el desarrollo final de un encuentro de negocios? En teoría, esto debería ser así pero, en la práctica, el aspecto exterior es de vital importancia.

¿Quieres saber por qué? ¡Sigue leyendo!

Tú eres la imagen de tu empresa. Cuando te encuentras en un evento de negocios, recuerda que no solo estás mostrando una imagen determinada de ti, sino también de tu empresa.

En este tipo de ambientes, representas a la empresa para la que trabajas, por lo que tienes que demostrar, en todo momento, que tu organización tiene unos valores que pueden verse en ti. Entre ellos, deben destacar la profesionalidad y la capacidad para ser cuidadoso con los detalles.

Si te manchas o presentas una imagen poco cuidada, presentarás una imagen vinculada a valores negativos que extrapolarás a tu empresa. Por lo tanto, presenta siempre una imagen cuidada, positiva y de confianza. Tanto tu empresa como tú os beneficiaréis de ello.

Una imagen profesional puede ser tu mejor carta de presentación. En el ámbito profesional, la imagen personal importa mucho, pero sobre todo, es enormemente relevante cuando conoces a alguien por primera vez o acudes a una reunión donde no conoces a las personas que te esperan al otro lado de la puerta.

Defectos y consideraciones potencialmente negativas que permites a gente que conoces porque eres consciente de su valía, no te ayudan a hacerte una idea positiva de una persona que acabas de conocer. Ésto se extiende a la apariencia física.

Te costará pensar que una persona es realmente profesional y cumplidora si se presenta a una reunión con un aspecto tan descuidado que parezca que se acaba de levantar de la cama. Por lo tanto, convierte tu aspecto inmaculado en tu mejor carta de presentación.

Te aseguramos que saldrás ganando.

Exhibe con tu aspecto aquellas características que quieres que los demás asocien contigo. Desde hace siglos, la apariencia ha sido un medio para proyectar a los demás una imagen determinada.

Ésto no ha cambiado ahora y el aspecto que decidas presentar se puede asociar a unas características u otras, sobre todo cuando te muestras ante un público general o que no tiene la oportunidad de conocerte personalmente. Por lo tanto, consigue que tu aspecto refleje las características que quieres que se asocien contigo.

¿Quieres que piensen que eres una persona profesional, de confianza y que puede cubrir perfectamente las necesidades tanto de tus clientes como de tus socios y jefes?

Entonces consigue que tu aspecto refleje todo esto. Un aspecto profesional, perfecto y sin mácula puede darte grandes alegrías en un mundo que está enormemente dominado por la imagen.

Por lo tanto, no te llames a engaño.

Lucir una imagen perfecta es vital en el ámbito profesional actual.

Por ello, no puedes dejar que una mancha inoportuna te amargue el día y pueda perjudicarte.

Sé precavido y confía en Corbarella.

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