¡Las corbatas no son sólo cosa de hombres!

Si bien son su público más numeroso, eso no quiere decir que las mujeres no podamos ni debamos llevar corbatas en un entorno lúdico o profesional.

Corbarella lo sabe muy bien y, por eso, queremos hacer un pequeño homenaje a nuestro público femenino hablando un poco de las corbatas dirigidas para mujeres, que pueden ser un complemento ideal para todo tipo de ocasiones.

¡Sigue leyendo y descubre algunas de las muchas cosas que una buena corbata femenina puede hacer por ti!

Las corbatas femeninas son enormemente favorecedoras.

Muchas mujeres consideran que un hombre trajeado resulta mucho más elegante y atractivo que esa misma persona vestida con alguna otra prenda. Sin embargo, rara vez se habla de las mujeres que llevan corbata o que la lucen con trajes femeninos.

Pero no hay ninguna razón para este silencio. Las corbatas son complementos enormemente favorecedores para las mujeres.

Dirigen la atención del espectador a la zona del cuello y de la cara, da un toque de elegancia extra a un conjunto que, sin su presencia, sería muy normalito, y añade además una pizca extra de profesionalidad a nuestro look.

Por lo tanto, aunque su uso no se vincule a los mismos parámetros que las masculinas, no las dejes de lado.

¡Te pueden dar muchas ventajas!

Transmiten una sensación de respeto y autoridad. Por desgracia, muchos ámbitos profesionales siguen siendo ambientes eminentemente masculinos.

Gracias al esfuerzo de muchas, ésto ya está cambiando, pero sigue siendo el doble de difícil para una mujer comandar respeto, sobre todo si se encuentra en una posición de poder.

A la hora de conseguir transmitir una sensación de respeto, lucir un aspecto profesional es determinante y la ayuda de una corbata, como un accesorio común que ejemplifica dicha profesionalidad, puede ser una gran ayuda. Por lo tanto, no dejes de acordarte de ella.

Te ayudan a dar a tu look un toque de elegancia clásica. En el ámbito laboral, los riesgos no se ven con buenos ojos, ni en el ámbito masculino ni el femenino.

No es una cuestión de que nos vistamos todos iguales, pero existen unos límites que hay que tener en cuenta si queremos que se nos tome verdaderamente en serio o que nuestro aspecto no suponga un hándicap laboral.

Podemos y, de hecho, debemos expresar nuestro estilo personal, pero un estilo clásico siempre dará una mejor impresión que cualquier otra elección.

Por lo tanto, una corbata nos permite dar al look que hayamos elegido un toque de elegancia clásica que nos puede favorecer mucho, dado que la corbata se suele relacionar inconscientemente con la profesionalidad y el estilo más clásico.

Si quieres dar un toque de clasicismo a tu aspecto, no dejes de optar por la corbata. Saldrás ganando.

Transmiten una sensación de originalidad y atrevimiento que son muy positivas para la imagen que queremos proyectar. En las líneas anteriores, hemos indicado que las corbatas dan un toque clásico a nuestro aspecto.

¿Cómo casa ésto con la afirmación de que también transmite características como la originalidad y el atrevimiento?

Por la sencilla razón de que las corbatas se identifican en el imaginario colectivo con la elegancia y la profesionalidad, pero sigue sin ser habitual que una mujer las lleve.

Por lo tanto, que las utilices te distinguirá por encima de personas que llevan looks más convencionales y te proporcionará ese toque de originalidad y atrevimiento que indicamos sin traspasar los límites, bastante restringidos por otra parte, de lo que es un look profesional.

Por estas cosas y por muchas más, no nos olvidemos nunca que las corbatas también son cosas de mujeres.

¡Aprovéchate de ellas y luce tu mejor aspecto en tu entorno profesional!

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